Portada » Señuelos » ¡Tengo un BMA!

¡Tengo un BMA!

Tenía claro que pasaría tarde o temprano. Víctor, de Bite My Ass, encontró la entrada que escribí sobre sus trabajos. La publiqué, pero no le avisé de la misma, ya que no quería que pareciese que lo hacía con algún tipo de interés. Publicar lo que publiqué lo hice como el que comenta un tema que te gusta con un amigo, ya sabes, sin darle mayor importancia.

Víctor si le dio esa importancia, y me escribió para agradecérmelo. También compartió el artículo en sus redes sociales, por lo que mucha gente ha descubierto este humilde blog gracias a él. ¿Ahora quién tiene que agradecer qué? 🙂

No contento con ello, me pidió enviarle un señuelo. Aunque imaginaba para qué, intenté resistirme, a pesar de que cualquiera querría tener un señuelo customizado por BMA. Como tampoco quise ser demasiado descortés (jijiji), pues acepté. Para acabar mi parte del trabajo, empaqueté uno de mis Patchinkos jubiletas, de esos que me han dado multitud de lubinas, y lo llevé a Correos. Hasta luego amigo.

Pasados unos días, el cartero llegó a casa con un paquete bien envuelto. Aún sabiendo lo que era, pelé el regalo como un niño el 25 de diciembre, extrayendo una bonita caja de madera. Al abrirla, y entre bastante serrín, apareció lo que muestro a continuación:

La verdad es que me encanta. El color blanco perla sabemos que es un color killer, pero ese color azul purpurina le da una elegancia digna de admirar. Tal y como se puede observar en las fotos, una de las caras está bastante ensangrentada por costumbres de los depredadores. Para realizar estas heridas, Víctor ha utilizado una técnica que imita las heridas reales, ¡hasta tienen relieve!

Víctor me ha pedido que le envíe una foto con una captura con este Patchinko BMA Custom Saturday Night Live, como él lo llamó en su cuenta de Instagram. Aunque tengo curiosidad por saber cuánto tardaría en capturar el primer pez, la verdad es que de momento no me veo poniéndolo en la grapa. No me gustaría que ese primer pez fuese una anjova que se lo llevase puesto. Ahora mismo está en el salón de casa, expuesto, vacilando a todo el que pasa por delante. Quizás algún día vuelva a plantarse delante de un depredador. Quién lo sabe.

¡Muchas gracias tío grande!

Comparte este artículo:

Deja un comentario

🎣 ¡Suscríbete a Rockfishing.es! 🎣

Si te gusta el contenido del blog, suscríbete gratuitamente con tu dirección de correo electrónico, y te enviaré los nuevos artículos que publique. Tu dirección no será utilizada para ningún otro fin. 😊