Rockfishing en invierno, sí se puede

Han bajado las temperaturas, y como cada temporada, casi todos los compañeros se han pasado al eging. A mi, en cambio, todavía no me apetece demasiado. Por ser organismos de sangre fría, los peces están más difíciles, sí, pero se puede seguir practicando spinning y rockfishing en invierno.

Tras unas cuantas salidas sin encontrar actividad, he decidido recorrer algunos spots que en verano me han resultado muy divertidos. Me ha acompañado Antony, un amigo que se está iniciando en el mundo de la pesca con señuelos artificiales, y que tampoco ha tenido mucha suerte últimamente.

Primero, un poco de spinning ligero

Al llegar al spot inicial, mi compañero y yo hemos montado los equipos de spinning ligero. En estas fechas, siempre nos gusta empezar lanzando diversos jigs, con la intención encontrar alguna bacoreta, pero no ocurrió. Tampoco dado con los los espetones, que otras veces se han mostrado agresivos con nuestros minnows en esta zona.

Al cambiar a vinilos, han aparecido los falsos abadejos, de un tamaño bastante interesante, los cuales nos han alegrado la jornada. Se han sucedido las picadas, indicando una alta actividad. Con esta especie ha llegado la primera captura con señuelos de Antony, lo cual me ha hecho especial ilusión.

Los falsos abadejos son peces habituales del rockfishing en invierno. Este lo capturó Antony con un vinilo de tipo shad.
Los falsos abadejos son peces habituales del rockfishing en invierno. Este lo ha capturado Antony, con un vinilo de tipo shad.

Rockfishing, también en invierno

Los pequeños depredadores de las rocas estaban muy activos, y era hora de disfrutarlos con los equipos ultraligeros. Ha dado igual la técnica: vinilos rascando fondo, a dientes de sierra, a darting… De todas las formas posibles han atacado, tanto los falsos abadejos como las tan voraces vacas. Pequeñas luchas y grandes sensaciones.

Hemos perdido la cuenta de cuantas piezas hemos capturado, y de cuantos vinilos nos han destrozado. Ha sido un no parar de capturas y dobletes. ¡Nunca he visto nada igual!

Tras un buen rato, han dejado de picar los falsos abadejos, y ya solo picaban las vacas serranas. En ese momento, hemos aprovechado para probar algunos señuelos y colores en los cuales no hemos tenido mucha fe en otras ocasiones, y fíjate, ¡también han pescado!

El rockfishing en invierno es una buena alternativa de pesca en horas diurnas y en esos momentos donde no se consigue hacer picar a los grandes depredadores.

La sorpresa del día

En una de las recogidas a darting, ha emergido del fondo hacia el cantil una gran sombra oscura que ha resultado ser un buen pulpo. He lanzado el señuelo cerca de él, y tras algunos movimientos pausados no ha dudado en abalanzarse. Aprovechando toda la potencia de la caña, he forzado para poder subirlo a la piedra con ayuda de Antony, y hacerme alguna foto con él.

Como he dicho al principio del artículo, a pesar de no estar dedicando tiempo al eging esta temporada, he conseguido capturar a este impresionante cefalópodo, el cual es cada vez más difícil de encontrar. Y por eso se ha ido por donde ha venido.

Si no te apetece guardar los equipos, no lo hagas, ¡el rockfishing en invierno es posible!

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