Pocos calamares esta temporada

Ha llegado el año nuevo y el invierno climatológico, y la actividad de los peces se ha reducido bastante en mis zonas de pesca. Aunque he realizado algunas salidas a spinning ligero en busca de algunas lubinas confiadas, no he tenido demasiado éxito. Sólo algunas arañas tras machacar varios kilómetros de costa. Con este panorama, me queda el eging y los calamares hasta que toque volver al spinning.

Los calamares están escasos

Lo típico, vas a salir a pescar y te pones en contacto con los compañeros:

– Oye, Pepe, ¿cómo se están portando los diablillos en X sitio?

– Buff Fernando, pues están durillos, ¿eh? No está saliendo na de na. De vez en cuando sale alguno… Pero nada comparable con años anteriores.

Y yo, que los años anteriores no he practicado demasiado eging, lo que quiero es pescar un calamar al menos, así que preparo los equipos y me lanzo a buscarlos.

Las dos primeras salidas a eging ya las narré aquí. Después hubo otra, donde tuve una picada de un calamar, no muy grande, que se me escapó justo antes de poder salabrarlo. ¡Ya lo estaba viendo con la luz de la linterna!

Llegaron las vacaciones de Navidad, y lo dejé estar. Mucha gente en los pesqueros, muchas cenas, y muy pocas capturas. Quizás habría que dejar enfriar el agua para que hubiese algo más de actividad de cefalópodos en la orilla.

Y llegaron las primeras capturas de 2020

Pasado el año nuevo, y aprovechando el frío nocturno producido por el anticiclón que nos acompaña ya unos cuantos días, había que volver a intentarlo. El spot elegido fue totalmente diferente al anterior. A priori, era peor a todas luces: un cantil de poca profundidad (3-4 metros aproximadamente), fondo de algas (siempre dicen que los calamares piden roca), y cercano a una playa. No pintaba bien, pero el spot es cómodo 🙂 .

Para colmo, al llegar al sitio de pesca durante la caída del sol, me encontré algo de viento lateral, bastante corriente, y frío. Todo bastante molesto, ¡y nadie pescando! Mala pinta…

Empecé pescando con egis de tamaño 3.0, para abarcar más, pero era imposible dominarlos con la corriente. No sentía el egi ni con los tirones, por lo que me vi obligado a subir a egis 3.5. Esta vez sí podía pescar, aunque con el aire los lances eran cortísimos. Aún así, una vez hechos varios kilómetros hasta el spot, había que aguantar como fuese.

Se da la casualidad de que los egi 3.5 que llevaba encima no tenían glow, algo que a priori está desaconsejado por los entendidos en la materia. No obstante, a la media hora de estar pescando, conseguí el primero. A pesar del viento y la corriente, lo noté perfectamente en la caña, pudiendo clavarlo y sacarlo sin mayores problemas. ¡Yeah!

Calamar (loligo vulgaris) capturado con DTD Oita
Calamar (loligo vulgaris) capturado con DTD Oita

Con esta captura ya me di por satisfecho. Llevaba tiempo sin tener un calamar entre las manos, y teniendo en cuenta las condiciones, no podía pedir más. ¿Saldría alguno más? 🙂 .

Mi mejor foto de un calamar

La foto que he incluido anteriormente no es muy vistosa: el calamar estaba bastante blanquecino a pesar de estar muy vivo. Por suerte, una hora después de este primer diablillo, clavé el segundo y definitivo de la jornada.

Estaba utilizando un Sumizoku de 3.5, en color blanco con rallas negras, con tonos violetas y amarillos en la parte superior, sin glow, y de hundimiento lento. Tras dejarlo posar en el fondo, al dar el primer jerk, ya tenía la caña totalmente frenada y curvada. Estaba tan al fondo que pensé que eran las algas. Esta vez sí, un precioso ejemplar de loligo vulgaris, muy vistoso, que se resistió bastante pero que finalmente posó para una foto que me encanta.

Tras estas dos capturas, volví a tener un toque durante una serie de jerks al egi, pero no conseguí clavar. Se calmó el viento, la corriente, y parece que también la actividad.

Así qué, con estos resultados, objetivo cumplido. Sin ser experto en el eging, y estando tan escasos, sacar dos calamares hizo que volviese contentísimo a casa. Ahora sí está apretando el frío, por lo que habrá que volver, por si se repitiera la jornada.

¿Qué está pasando con los calamares esta temporada?

Al volver de la jornada hablé con otros compañeros que estaban en otros spots que habían sido muy fructíferos en temporadas anteriores. Los resultados habían sido bastante pobres.

Por lo que sea, y al menos en mi zona, este año no están saliendo los calamares que salían antes. Hay varias teorías para explicar esto:

  • Falta de frío, alta temperatura del agua, por lo que los calamares no se acercan.
  • Efectos de las DANAs ocurridas en otoño y entradas de agua dulce. Hay quien dice que esto perjudica a la actividad de los calamares en la orilla.
  • Abundancia de depredadores que se alimentan de los calamares.

Sea por lo que sea, aún queda tiempo hasta la primavera. Esperemos que se activen y tengamos jornadas divertidas y abundantes en capturas. Y si no, pues tampoco pasa nada.

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1 comentario en “Pocos calamares esta temporada”

  1. Por Baleares están saliendo como otros años, pero es lo que tiene vivir en las islas, hay más estabilidad de especies durante todo el año.

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