Pescar en invierno

A menudo tendemos a pensar que pescar en invierno con señuelos artificiales, ya sea practicando spinning o rockfishing, es sinónimo de fracaso. Lo he leído varias veces en redes sociales: «en Febrero, las cañas al ropero».

Es cierto que en estas fechas la pesca es más difícil, pero no es imposible. El domingo pasado pude comprobar, que al menos en uno de mis spots favoritos para el rockfishing, los peces están. Y salen de caza.

Evitando el bolo con éxito

Para esta salida, el objetivo era evitar el bolo. Inicialmente elegí un spot al que normalmente voy en los meses buenos de pesca. Se trata de una zona mixta de bastantes rocas, algas, y todo tipo de accidentes orográficos: recovecos, cuevas, filos de piedra… En definitiva, un terreno donde se pierden muchos señuelos, pero que es muy rico en vida.

En este lugar es frecuente encontrar espáridos y peces bentónicos de todo tipo, en un tamaño contenido. Perfecto para el rockfishing. Además, con algo de suerte, podemos llevarnos alguna sorpresa en forma lubina.

Mi experiencia fue como la hubiese querido: a los pocos lances capturé una bonita oblada con Black Minnow, que me hizo disfrutar. Poco después, capturé un pequeño sargo pescando a darting, que es el que podéis ver en la cabecera de este artículo. Con estos dos peces en a penas media hora, objetivo cumplido. ¡Bien!

Oblada capturada con Black Minnow. La oblada es una especie que se puede pescar en invierno.
Oblada capturada con Black Minnow

Era el momento de darle a los señuelos duros. Al poco rato llegó una fuerte picada a un paseante hundido de 4 centímetros y 4 gramos que puso a la MajorCraft Solpara y al pequeño Shimano Nexave 1000 en bastantes apuros. Tras un minuto luchando lo que sea que hubiese al otro lado de la línea, se soltó. 🙁 Perdí la que seguro iba a ser la pieza interesante del día, pero fue divertidísimo. ¡Subidón!

Cambio de spot para seguir probando

Un poco fastidiado por no sacar el pez, y tras probar un poco más, decidí cambiar de spot para seguir confirmando que había peces y que estaban activos en invierno.

Nada más lejos de la realidad: no encontré nada de nada. O no estaban, o la actividad había parado al levantarse el sol completamente. Volví a cambiar, y tampoco, cero patatero. Y así tres o cuatro spots más. Y eso que eran spots similares al anterior, en los cuales he tenido capturas otras veces.

Para colmo, con la humedad típica de esta época, patiné sobre una roca, sin llegar a caerme, pero con la mala suerte de que me hice daño en la rodilla izquierda en un mal movimiento. Creo que no es grave, pero a día de hoy sigo con molestias y estoy deseando volver a pescar. A pesar de que siempre digo que no hay que confiarse, esta vez lo hice.

Entonces, ¿se puede pescar en invierno?

Qué siiiii, se puede. También lo comprobamos el año pasado. Los peces están, y en la mayoría de los casos, son las mismas especies que encontramos en estaciones de más actividad. Lo que ocurre es que los peces están más inactivos, por lo que tenemos que cambiar nuestra estrategia para capturarlos:

  • Hacer recogidas más lentas.
  • Utilizar señuelos más pequeños.
  • Ser más discretos.
  • Usar colores holográficos y naturales.
  • Insistir más.

Esto en cuanto a pescar en invierno a rockfishing.

Hablando de un spinning más pesado y en los spots adecuados, en esta época podemos encontrar bonitos, anjovas y alguna que otra lubina. Menos cantidad, menos actividad pero más contundencia. Es cuestión de moverse y aprender sobre sus sitios de caza. 😉 Y eso sí, si vais a por alguna de estas bestias, no escatiméis en tamaño de señuelos, que estos si que los prefieren grandes en esta época.

Y oye, que si no se pesca nada, pues se disfruta del mar y del paisaje. Que no es poco.

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