Eging: primeras salidas de la temporada

Aunque más despacio que otros años, poco a poco va llegando el frío y algunos de los peces que hemos buscado a principios del otoño empiezan a estar más inactivos. Es el momento de empezar a buscar los calamares desde costa a eging. Ya he hecho las dos primeras salidas, sin mucho éxito, pero sin desesperación.

El eging y yo

No puedo decir que el eging sea mi técnica favorita, ni tampoco que sea experto, pero sí que lo llevo practicando puntualmente desde hace años, incluso antes de empezar en el spinning. Empecé cuando el eging en esta zona todavía no era una fiebre, y no lo he dejado.

Sí que es cierto que durante las dos últimas temporadas no he salido apenas a pescar cefalópodos, primero por falta de tiempo, y segundo porque los spots donde puedo llegar rápidamente siempre han estado repletos de pescadores. El eging está viviendo una época dorada en España, y eso se nota en los pesqueros.

El eging me fascina tanto como el spinning o el rockfishing, sin embargo, me gusta hacer alguna salida de vez en cuando, cuando el resto de técnicas están más difíciles.

Para pescar a eging utilizo una caña Ukiyo 240 de Caperlan, que está indicada para egis de 3.5 a 4.5, aunque los admite inferiores sin problemas. Como carrete utilizo el que tenga cargado con trenzado fino en ese momento. Últimamente le ha tocado al carrete Shimano Nexave 1000 FC con trenzado PE 0.6, el mismo que uso en el equipo de rockfishing. Y sin problemas, no hace falta más equipo.

Para eging sería más cómodo un carrete 2500 cargado con trenzado PE 0.8, ya que al ser la bobina un poco más grande ganamos algo de lance, pero el 2500 que tengo tiene un trenzado más grueso, y doy prioridad al grosor del trenzado antes que al tamaño del carrete.

Primera salidas a eging

El domingo de la semana pasada iba a estar por Cartagena con unos amigos, por lo que después iba a tener un rato libre para poder pescar. Era el momento justo para aprovechar e iniciar la temporada, y por ello eché el equipo al maletero.

Dí un paseo por los spots típicos que me han dado calamares en años anteriores, y me llevé la misma sorpresa de los últimos años: estaban todos llenos de gente pescando a eging. Incluso en algún spot había gente esperando para ponerse cuando otro se fuera. ¡Increíble!

Como ya estaba por allí, me puse en una zona en la que nunca he pescado a eging, y a priori era poco interesante. Se trataba de una zona portuaria interior, de fondo rocoso, y con unos 4 metros de profundidad. Al segundo lance, capturé una pequeña sepia con un egi de tamaño 2.5, en color naranja y blanco, con cuerpo interno plateado. Es la que se puede ver en la imagen que inicia este artículo.

No tuve más resultados, pero un chico que estaba pescando cerca de mi capturó un pequeño calamar de unos 15 centímetros, el cual ayudé a salabrar. Por mi parte eso fue todo, y tras probar un par de horas más, me fui.

Como resumen, decir que me fui con buen sabor de boca teniendo en cuenta que aún no hace mucho frío y que llevaba dos años en el dique seco. Una sepia y el calamar de mi vecino de spot me han vuelto a meter el gusanillo del eging. Volveré.

¡Y se hizo la luz!

Una de las dificultades que me encontré en esta primera salida, es que la linterna frontal que tenía, una Caperlan de cuanto practicaba surfcasting, es un completo desastre. Luz poca, mala, y poco sostenida… Y cuando la dejaba apagada, uno de los leds se quedaba semiencendido, fundiendo las pilas si me descuidaba. Y de la duración de las pilas, mejor ni hablamos.

Mi compañero Antony iluminado con la LedLenser H8R a media potencia (250 lumens). ¡Puede llegar hasta 600 lumens!

Tras revisar varias opciones por Amazon y otras tiendas, vi que cualquier linterna frontal aceptable empezaba a partir de los 20€ y 30€. Buscando y preguntando a compañeros, llegué a la Led Lenser H8R, 600 lumens, entre 10 y 15 horas de autonomía, 7 años de garantía, y con un precio genial en comparación con cuando salió. Vamos, que la pedí sin pensármelo. Al día siguiente en casa, y listo para volver a pescar 🙂 .

Recuerdo que en los tiempos en los que pasábamos largas noches pescando en la playa, los compañeros ya andaban alumbrándome con las entonces Led Lenser H7 y H7R.2… Ya era hora de dejar de pedir luz.

Ya de paso aproveché y pedí la linterna Morpilot 2 en 1 que recomendó el compañero de Mucha Tinta. Una linterna de mano que puede alumbrar con luz blanca o con luz azul para cargar los egis. Excelente.

Tener una buena linterna para eging es imprescindible para que la jornada no se vaya al traste antes de tiempo.

Segunda salida, sin éxito

Hace dos días volví por la misma zona con otro compañero. Nada más llegar, muy mal rollo: ¡hacía calor! 17ºC de temperatura a las 10 de la noche, y el agua del mar por el estilo. Es un disparate para esta época.

Estuvimos pescando y probando varios egis durante 3 horas, sin éxito. Lo único es que, bien entrada la medianoche, tuve una picada que al clavarla se soltó. Puedo confirmar que era calamar o sepia por los restos que había en la corona. No clavé fuertemente, y tampoco llevaba el carrete bastante suelto, por lo que no creo que se soltara por mi culpa. Estas cosas pasan en el eging.

Restos de sepia o calamar en la corona de un EGI DTD.
Restos de sepia o calamar en la corona de un EGI DTD.

Aunque estas dos primeras salidas no han sido muy productivas, estoy contento y tengo ganas de volver. Un compañero estuvo en otro spot bastante conocido de la zona y ¡sacó 4 calamares! Es síntoma de que ya están por aquí en algunas zonas 🙂 . Eso sí, habían 15 personas más con él en el spot. Mucha gente lanzando egis.

En cuanto pase la DANA que se anuncia para estos días volveré a salir, y espero poder traer la foto de algún calamar. Tras dos años sin probar desde costa, ¡con uno me conformo!

¡Mucha tinta para [email protected]!

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